Es decir, el pago de la deuda se comÃa el beneficio operativo casi por completo. Sin embargo, el tono de sus directivos y el estilo de sus presentaciones, por cierto difÃciles de entender, eran optimistas y animaba bastante al inversor, que no deja de ser propietario. Muchos proyectos que se ponÃan en marcha y comenzaban a producir. Pionerosen termosolar, en biodiésel, donde están situados en el mercado como ningún otro en el mundo. Diversificadosen el mundo como pocos, con u 90% del negocio en el exterior. Y mientras con vacaslecheras de lÃneas eléctricas en Sudamérica. Y, excepto los últimos años, un crecimiento durante decenios a doble dÃgito, y desde 2014 parecÃa que se volvÃa a tales cifras que, como digo, parecÃan, y de hecho eran, muy buenas en la última presentación de resultados hechas por el nuevo consejero delegado Santiago Seage, procedente de McKinsey y exdirector de estrategia y posterior CEO de Abengoa Solar, empresa que experimentó un extraordinario crecimiento orgánico de tres cifras en en los últimos años.
Sin embargo, todo tiene un pero. Hace unos cuatro año, Abengoa hace un split de 5 acciones por cada acción, y además las divide en clase A y clase B. Sin informar debidamente al accionista, posteriormente se lleva a cabo una campaña de paso de las acciones tipo A a tipo B por defecto. El accionista despistado o que no entendiese muy bien el entresijo que se gestaba, estarÃa regalando pues 99 derechos de voto a cambio de nada por acción, pues las tipo A tienen 100 votos y las tipo B tienen sólo uno. Hoy vemos que esto se refleja además en la cotización, las tipo A son más caras (aunque no 100 veces más). Esta estrategia vemos que es para que la familia Benjumea mantuviese el control de compañÃa sin necesidad de tener el 50% del capital. ¿Cómo? Teniendo acciones tipo A en lugar de tipo B.- El consejo de administración se reduce a 13 personas, de las cuales 7 serán internas y 6 independientes.
- Obtención de autorizaciones regulatorias (esto no se sabe muy bien qué es e invita a desconfiar)
- Firma de un contrato de aseguramiento definitivo (tampoco se sabe qué es exactamente)
- Cumplimiento de los compromisos de suscripción de los accionistas. Se entiende que la familia Benjumea y allegados, porque si es accionistas minoritarios, éstos suscribirán o no, según consideren.
- La familia Benjumea, con Felipea la cabeza, mediante la sociedad Inversión Corporativa (IC) SA, se compromete a poner 120M€ tanto de clase A como B (pero no se especifica públicamente el porcentaje de cada clase).
- Waddell & Reed Investment Management (un fondo…) pondrá 65 M€.
- Desinversiones adicionales (además de las ya previstas) por valor de 1200M€ hasta 2016. No olvidemos que el precio de la compañÃa entera a dÃa de hoy, es decir, su capitalización, es de entre 700M€ y 1000 M€ (dependiendo del dÃa dada la alta volatilidad). Es decir, 1200M€ es mucho dinero en relativo al tamaño de la empresa. Sus ventas en 2014 fueron de 7150M€, su EBITDA 1400M€, su resltado financiero (pago de deuda) - 855M€ y su beneficio 144M€. Es decir, 1200M€ es mucho dinero. De hecho, el valor contable de la empresa en 2013 era de 1900M€, y en 2014 de 2650M€ (para los más avispados, sÃ, la empresa está barata cotizando a unas 0.3 veces su valor contable. Duros a dos pesetas…si no tuviesemos en cuenta que comprar la empresa significa también comprar unos 10€ de deuda por acción). Sus activos no obstante ascienden a 25 000M€, y es de ahà de donde saldrán los 1200M€.
- Seguir además con el plan de desinversión mediante la venta de activos a Abengoa Yield. En lo que queda de 2015, 300M€, y otros 200M€ en 2016. Las plantas solares y de bioetanol, que se suponÃa que eran un seguro de alta rentabilidad recurrente durante 25 años cada una, dejan de ser propiedad de Abengoa y pasan a ser de Abengoa Yield, que cotiza a parte en EEUU, es decir, no se consolida en el resultado de Abengoa, o sea, no pertenece a las acciones A o B que compramos nosotros en nuestro mercado continuo.
- Pero para liar el rizo tenemos que Abengoa tiene una participación del 40% en Abengoa Yield. O sea, que en realidad sà se consolida. Mejor dicho consolidaba, porque este 40% también Abengoa se compromete a venderlo (parte o el total, no queda claro en el informe de la CNMV). Esta es otra de las condiciones para que los bancos suscriban la ampliación de capital y suelten el dinero que evite la posible quiebra y reduzca el coste de financiación.
- Todas este dinero de la ampliación y de las ventas se usarán para reducir deuda. En contraposición, estos activos dejarán de generar dinero, lógicamente.
- Quitando los 384M€ para 2015, 517M€ para 2106 y 248M€ para 2017 que ya están adjudicados, se limita el CAPEX a 50M€ anuales hasta que el rating sea de “BB-” por S&P o “Ba3” por Moody’s, o el ratio de apalancamiento de deuda bruta corporativa, incluyendo deuda sin recurso en proceso (“NRDP”), sobre el Ebitda corporativo sea inferior a 3.5x. Es decir, la empresa está ahora a expensas de Standard and Poors y Moody más que nunca, dos agencias de rating de, para mÃ, muy dudosa reputación, puesto que no son imparciales, tienen intereses, y finalmente, ni siquiera son capaces de analizar la calidad y el riesgo de las empresas, y asà lo han demostrado muchas veces. El caso más conocido fue antes del estallido de la crisis financiera en Estados Unidos. En definitiva, una empresa del tamaño de Abengoa, con activos de 25000M€ y cartera de 8000M€, sólo puede invertir 50M€ al año. Es como decir que no puede invertir. Y los activos que tenÃa los vende. Por tanto, pasa a ser una mera constructora, con Abeinsa EPC (Engineering procurement and construction) a la cabeza. Pero si no hay inversión no peude haber proyectos, y si no hay proyectos no hay consturcción. ¿Cómo se pretende entonces hacer frente a los pagos de deuda a largo plazo (cuando ya no queden activos que vender)? Abengoa va a dejar de tener beneficio recurrente, y todo pasará, hasta que se acabe, a ser extraordinario. Y si no hay proyectos, para qué va a haber empleados? Supongo que lo que sigue a esto son despidos de plantilla.
- Suspensión de dividendos hasta que se recupere el rating y nivel de deuda indicados. Lo raro es que la empresa haya repartido dividendos los últimos años mientras se le esfumaba el 90% de su EBITDA en pago de intereses al casi 9%. ¿Acaso no era más razonable pagar deuda que repartir dividendo? Sus accionistas se lo hubieran agradecido. Hubiera sido como un rendimiento al 9%, ¿quién no quiere eso? Y encima saneando la empresa que te pertenece, como accionista que eres.
- Felipe Benjumea pierde el control de Abengoa. Esta es otra condición. Hablando en claro, deja de mandar tras 25 años. Por muchas acciones clase A que tenga, sólo tendrá el 40% de los votos (a través de su sociedad). Felipe deja de ser presidente del consejo, y pasa a serlo José DomÃnguez Abascal, pero de forma no ejecutiva. Este señor es profesor en la escuela de Ingeniero de Sevilla y director técnico del grupo Abengoa desde hace años.
- Creación de una comisión de inversiones para supervisar que se cumple con todo lo anterior. Es decir, como la troika en Europa.
En resumen, Abengoa es una gran compañÃaque ha crecido muchÃsimo, pero en los últimos años ha abusado de la deuda, y además no ha sido nada clara ni en sus comunicaciones públicas demasiado halagüeñas, ni con el split en tipo A y B, ni con las necesidades de liquidez. Los excesos se acaban pagando, y desde hace un año la cotización es un laberinto, con subidas y bajadas, pero que ha pasado de 4.7€ a 0.7€, a pesar de haber una cartera en máximos y ser una gran empresa con 25000M€ en activos y unas 25000 personas trabajando.
Bueno, pero, ¿es todo esto positivo o negativo? Personalmente creo que es positivo que de una vez se tomen en serio la deuda, aunque sea por obligación de bancos y fondos de inversión. En cuanto a que Felipe deje, en parte, de mandar, aunque algunos pueden pensar que sea una pena que bancos y fondos controlen la empresa sevillana, se dice pronto, pero muchos de sus empleados estarán contentos, hasta ahora desmotivados por la pésima gestión de recursos humanos, control excesivo, y desorganización interna basada en decisiones cortoplacistas. Si unimos esto a la no transparencia y la mala gestión de la deuda, no está de más que se cambie un poco la filosofÃa y cultura de la empresa. Ahora bien, es mediante medidas severas de austeridad, y esto puede ahogar a la compañÃa. Personalmente esto me genera dudas, puesto que si venden los mejores activos, dejan de tener ingresos recurrentes (agua, electricidad (termosolar y ciclos combinados) y biodiésel), los cuales eran el eje estratégico del grupo los últimos años. Y por otra parte, si el capexse reduce casi a cero, la falta de inversiones provocará la falta de proyectos que era la otra gran fuente de ingresos de Abengoa por medio de Abeinsa, que dejarÃa de aportar su parte. Creo que el resultado será disminuir el tamaño de la compañÃa, tanto en activos como en plantilla, y sobrevivir mediante la venta de extraordinarios y los activos que queden con un coste de deuda inferior. A medio plazo no me parece muy halagüeño. Por tanto, no comprarÃa acciones y esperarÃa a vernderlas en alguna oportunidad que surgiese, puesto que es un tobogán. A largo plazo, veo que la empresa dejará de tener muchos de sus ingresos recurrentes por lo que no la considerarÃa una inversión a largo. Habrá que ver si esto se compensa con la reducción de deuda y de aquà a tres años podemos poner un punto y a parte y empezar de nuevo.




