Al principio no me lo creÃa del todo. Si lo que mostraba el Excel era cierto, ¿por qué habÃa tanta gente trabajando con 50 y 60 años?, ¿por qué tenÃan miedo al despido?. Asà que revisé los cálculos por si acaso habÃa cometido errores. Pero no, resultó ser correcto. Luego, inevitablemente uno juega un poco con los números y se da cuenta de que el cálculo es mucho más sensible a la inversión y al gasto que al ingreso. Lo malo es que desde entonces sigo con la citada duda: ¿por qué no todo el mundo lo hace?. Lo bueno, que desde ese dÃa soy fiel defensor de esta filosofÃa. Contención del consumo, que además ayuda a hacer de este un mundo más sostenible, ahorro e inversión.
Creo que hace 5 años tuve la mejor idea de mi vida. La primera semana de trabajo, supongo que porque me hubiera gustado seguir durmiendo un rato más, pensé si realmente era necesario hacer lo mismo que todo el mundo, levantarse temprano, beberse la leche de un sorbo y meterse de lleno en el atasco matutino mirando la hora a cada instante para acabar sentado delante del ordenador en la preciada silla que tantos años de estudio habÃa costado.
Y asà 45 años más. ¿Para tener un salario? Pero si yo apenas tengo gastos, nunca he sentido la necesidad de consumir... ¿Para qué iba pues necesitar trabajar 45 años? Es más, cual carrera profesional que se preste, cada año debe ver incrementados sus ingresos, sin embargo, cada año he gastado igual o incluso menos. Total, que abrà pues una hoja Excel en blanco donde apunté ingresos, gastos, ahorros y rentas esperados…. Y me di cuenta de que las rentas podÃan cubrir bastante rápidamente los gastos.
Al principio no me lo creÃa del todo. Si lo que mostraba el Excel era cierto, ¿por qué habÃa tanta gente trabajando con 50 y 60 años?, ¿por qué tenÃan miedo al despido?. Asà que revisé los cálculos por si acaso habÃa cometido errores. Pero no, resultó ser correcto. Luego, inevitablemente uno juega un poco con los números y se da cuenta de que el cálculo es mucho más sensible a la inversión y al gasto que al ingreso. Lo malo es que desde entonces sigo con la citada duda: ¿por qué no todo el mundo lo hace?. Lo bueno, que desde ese dÃa soy fiel defensor de esta filosofÃa. Contención del consumo, que además ayuda a hacer de este un mundo más sostenible, ahorro e inversión.
Al principio no me lo creÃa del todo. Si lo que mostraba el Excel era cierto, ¿por qué habÃa tanta gente trabajando con 50 y 60 años?, ¿por qué tenÃan miedo al despido?. Asà que revisé los cálculos por si acaso habÃa cometido errores. Pero no, resultó ser correcto. Luego, inevitablemente uno juega un poco con los números y se da cuenta de que el cálculo es mucho más sensible a la inversión y al gasto que al ingreso. Lo malo es que desde entonces sigo con la citada duda: ¿por qué no todo el mundo lo hace?. Lo bueno, que desde ese dÃa soy fiel defensor de esta filosofÃa. Contención del consumo, que además ayuda a hacer de este un mundo más sostenible, ahorro e inversión.
Sin embargo, lo que yo no entiendo de los demás, los demás no lo entienden de mÃ. Al principio no lo creen, o bien se posicionan en contra por definición. A pesar de que mucha gente podrÃa hacerlo también, su cerrazón de mente se lo impide, generando un sentimiento de impotencia. Pero entre los que no lo ven mal, es común el comentario siguiente: "claro, tú sÃ, que no tienes cargas, pero yo tengo coche, hipoteca, viajes,... y me gusta vivir bien". Pero amigo, ¿quién te obliga a tener coche?, ¿acaso a mi no me gusta vivir bien (precisamente por eso....)?, ¿acaso vivo yo debajo de un puente?, y es que no hay peor entendedor que el que no quiere entender.
Sin embargo ya cada vez más gente lo empieza a tomar en serio cuando hablo del tema. Se van dando cuenta de que en realidad esto es más factible de lo que parece. Parece que no te lo crees hasta que no lo ves. Sin embargo, cuando lo ves ya es demasiado tarde, y algunos ya han cambiado su discurso y me dicen: "ya, si en realidad tienes razón, pero ya es demasiado tarde". Pero para aquellos para los que aún no es tarde y que además les parece buena idea, sus actos parecen indicar todo lo contrario. En fin, la historia se repite. Otros achacan su impotencia a su salario, cuando no se dan cuenta de que lo que más influencia tiene es el consumo y la inversión, y no el ingreso, pero no están dispuestos a reducir sus gastos, ni a “arriesgar” sus ahorros. De hecho ni siquiera se interesan por lo segundo, pues si lo hicieran, se darÃan cuenta de que lo más arriesgado es precisamente no hacer nada con tus ahorros, y, por otra parte, que mejor que estudiar tres carreras, es estudiar una pero tener un mÃnimo de educación financiera. Lo básico es suficiente, no más: simplemente saber que el dinero gastado, en realidad es tiempo, y por tanto, te hace esclavo, y que el dinero invertido, es generador de tiempo, y por tanto, te hace libre.
